La carrera por desarrollar robots humanoides capaces de convivir con las personas dio un nuevo paso con la presentación de la serie UWORLD U1, creada por la empresa china UBTech. Dotados de inteligencia artificial, memoria conversacional y una apariencia inspirada en el cuerpo humano, estos dispositivos buscan abrir un nuevo mercado enfocado en el acompañamiento, la atención al público y otros servicios, aunque todavía enfrentan importantes limitaciones técnicas.
El lanzamiento se realizó el pasado 30 de junio en Shenzhen, uno de los principales polos tecnológicos de China. La compañía describe al U1 como el primer robot humanoide "ultrabiónico" de tamaño completo diseñado para fabricarse en serie, un término utilizado por la propia empresa para resaltar el realismo de su apariencia y su capacidad de interacción.
La familia UWORLD U1 incluye versiones de medio cuerpo y modelos de cuerpo completo capaces de caminar. Los precios oscilan entre los 119,800 yuanes (unos 17,600 dólares) para el modelo U1 Lite y 990,000 yuanes (alrededor de 145,800 dólares) para la versión masculina del U1 Ultra, equipada con piel biomimética, ojos móviles, cabello y un sofisticado sistema mecánico que sincroniza los movimientos de los labios con la voz.
Según UBTech, los modelos más avanzados cuentan con 88 grados de libertad, cuello de doble articulación y pueden reproducir hasta el 90 % de los movimientos humanos básicos. Además, la empresa asegura que su sistema de inteligencia artificial puede reconocer más de 20 estados emocionales mediante el análisis de la voz, la mirada y las expresiones faciales, con una precisión superior al 90 %. No obstante, estas cifras provienen de pruebas internas y aún no han sido verificadas de manera independiente.
La compañía afirma haber recibido 13,361 pedidos, cuyas entregas comenzarán durante 2026. Sin embargo, no ha detallado cuántas reservas corresponden a consumidores particulares y cuántas provienen de empresas u organizaciones.
Compañía, pero no terapia
El principal atractivo comercial del U1 es su capacidad para mantener conversaciones, recordar información de interacciones anteriores y ofrecer compañía. Gracias al sistema Agent Memory OS, el robot puede almacenar preferencias, experiencias y datos compartidos por el usuario para personalizar futuras conversaciones.
UBTech sostiene que gran parte del procesamiento se realiza de forma local, reduciendo la dependencia de la nube e incorporando controles físicos para proteger la privacidad. Aun así, especialistas advierten que este tipo de dispositivos recopila información altamente sensible, como imágenes del hogar, voces, rutinas y estados emocionales.
La empresa también plantea aplicaciones en residencias para adultos mayores, hoteles, centros educativos, turismo e investigación. Sin embargo, las tareas domésticas complejas continúan fuera de sus capacidades y el propio fundador de UBTech reconoció que estos robots aún se asemejan más a "juguetes de alta gama" que a asistentes completamente funcionales.
Una tecnología que todavía tiene límites
Las demostraciones públicas evidenciaron que los humanoides todavía presentan movimientos lentos y rígidos. Su autonomía, de apenas dos a cuatro horas por carga, obliga a realizar varias recargas durante una jornada.
Expertos también llaman a diferenciar el acompañamiento tecnológico de la atención psicológica profesional. La Asociación Estadounidense de Psicología ha advertido que los chatbots y aplicaciones de bienestar pueden resultar útiles en determinados contextos, pero su uso excesivo podría incrementar la sensación de aislamiento, generar dependencia o afectar las habilidades sociales, especialmente en personas vulnerables.
Décadas de evolución
El desarrollo de los robots humanoides es el resultado de más de seis décadas de avances tecnológicos. En 1961 comenzó a operar Unimate, considerado el primer robot industrial producido en serie, utilizado para manipular piezas metálicas en una planta de General Motors.
En 1973, la Universidad de Waseda, en Japón, presentó WABOT-1, considerado el primer humanoide de tamaño completo. Años después, Honda popularizó el concepto con ASIMO, capaz de caminar y desplazarse en espacios diseñados para personas.
Los avances en sensores, cámaras, baterías, procesadores e inteligencia artificial han permitido que los robots incorporen capacidades conversacionales y de interpretación del entorno. El desafío actual consiste en trasladar esas capacidades digitales a movimientos físicos seguros, precisos y realmente útiles.
China lidera la robotización
El desarrollo del U1 también refleja el liderazgo de China en la industria robótica. Durante 2024 el país instaló 295,000 robots industriales, equivalentes al 54 % del total mundial, y superó los dos millones de unidades en funcionamiento. Además, por primera vez los fabricantes chinos dominaron la mayor parte de las ventas dentro de su propio mercado.
Fundada en 2012, UBTech comenzó desarrollando robots educativos, comerciales e industriales, antes de dar el salto al mercado doméstico con la línea UWORLD.
Aunque el U1 representa uno de los lanzamientos comerciales más ambiciosos en el segmento de los humanoides, todavía queda por demostrar si estos dispositivos ofrecerán una utilidad suficiente para justificar su elevado costo, proteger adecuadamente la privacidad de los usuarios y mantener su atractivo más allá del impacto inicial que genera la innovación tecnológica.
