MANILA, Filipinas.– Un tribunal de Filipinas emitió una orden de arresto contra la vicepresidenta Sara Duterte por tres cargos de amenazas graves contra el presidente Ferdinand Marcos Jr. y personas de su entorno, en un nuevo episodio de la disputa política entre las dos principales dinastías políticas del país.
El Juzgado Regional de Primera Instancia de Ciudad Quezón ordenó el arresto después de determinar que existe causa probable para someter a Duterte a juicio por los cargos. La decisión fue adoptada luego de que el tribunal rechazara una solicitud de la vicepresidenta para aplazar o revocar la medida, según informaron medios filipinos.
El Departamento de Justicia confirmó que respeta la decisión judicial y reiteró su compromiso con el Estado de derecho. El Ejecutivo también manifestó que acata el fallo.
“Respetamos la decisión del tribunal de emitir una orden de arresto contra la vicepresidenta Sara Duterte por tres cargos de amenazas graves”, declaró la portavoz presidencial, Claire Castro, en un mensaje enviado a periodistas.
Según una imagen de la supuesta orden de arresto difundida por el medio GMA, se habría establecido una fianza de 120,000 pesos filipinos —unos 1,900 dólares— por cada cargo.
El proceso se relaciona con unas declaraciones realizadas por Duterte a finales de 2024, cuando afirmó públicamente que había contratado a una persona para asesinar al presidente Marcos Jr., a su esposa, Liza Araneta, y al entonces presidente de la Cámara de Representantes, Martin Romualdez, en caso de que ella fuera asesinada primero.
“Le dije que si me matan, él debería matar a BBM (Marcos Jr), Liza Araneta y Martin Romualdez. No es broma”, declaró entonces Duterte, según reportó ABS-CBN.
El caso ocurre en medio de una ruptura política entre Duterte y Marcos Jr., quienes llegaron al poder como aliados electorales en las elecciones de 2022. La fórmula obtuvo una amplia victoria, pero las relaciones entre ambas familias políticas se deterioraron posteriormente.
En 2024, Duterte renunció como secretaria de Educación y abandonó el gabinete de Marcos Jr., profundizando el distanciamiento entre ambos sectores.
También enfrenta juicio político
Paralelamente al proceso penal, Sara Duterte enfrenta un juicio político en el Senado filipino. El procedimiento podría concluir antes de finalizar el año y, en caso de una condena, podría provocar su destitución como vicepresidenta y afectar sus aspiraciones de competir por la Presidencia en las elecciones de 2028.
Duterte, de 48 años, es hija del expresidente Rodrigo Duterte, quien gobernó Filipinas entre 2016 y 2022 y permanece detenido en La Haya por un caso relacionado con presuntos crímenes de lesa humanidad durante su controvertida campaña contra las drogas.
La orden de arresto y el juicio político representan nuevos frentes en el enfrentamiento entre los grupos políticos vinculados a las familias Duterte y Marcos, dos de las dinastías con mayor influencia en la política filipina.
